La cuenta por favor.

Debido a la creciente crisis mundial, un restaurador londinense ha decidido que al menos durante el mes de febrero sean los clientes que decidan lo que quieren pagar por la comida y el servicio. Pueden ser 100 libras o un penique, tu decides. De momento lo único que mantiene su precio inicial son las bebidas, pero si te las quieres ahorrar tienes opción a pedir una jarra de agua. El restaurador a dado orden estricto a sus empleados de tratar a todos los clientes por igual, tanto si no quieren pagar nada, como si desembolsan 60 libras. Su estrategia se suma a la de muchos restaurantes que han visto cómo su clientela disminuía en los últimos meses y que apuestan por la fórmula del dos por uno o los bonos de descuento a través de Internet. Ya lo sabéis, si tenias previsto un viaje a Londres este mes, no dejen de ir a comer una terrina de foie-gras o un pato con puerros en Little Bay.





Lidia Cervantes dijo
Joooo... ¿Y esto dará resultado?... Así, a primera vista, no se ver donde está el truco... Porque habrá truco ¿Nooo?
Buenos días guapa
7 Febrero 2009 | 11:36 AM