Mi virginidad vale 3 millones

Nathalie Dylan, la estadounidense que subasta su virginidad en Internet, ha conseguido la máxima puja. Un empresario australiano pagara 2,8 millones de dólares por la primera vez de esa chica. Realmente no me meto con Nathalie, que en un principio lo hace para pagarse sus estudios, supongo que con esa puja tiene varias carreras universitarias pagadas, y cada uno es libre de hacer lo que le da la gana con su cuerpo. Lo único que me gustaría entender es al hombre que es capaz de pagar tal fortuna por un himen. ¿Que busca el hombre en la virginidad? Aunque tampoco creo que sea la virginidad de la chica que lo motiva, sino ser el primero en algo. Por regla general casi todos recordamos nuestra primera vez. Que se lo pase bien o mal Nathalie desde luego no olvidara a ese hombre.









almayuda dijo
La imbecilidad no es incompatible con la riqueza.
6 Febrero 2009 | 12:41 PM