Nieve
Todo empezó una semana antes de navidad, todavía no me ha quedado claro quién me hizo la cama o sin mala intención, de quién fue la brillante idea. La cosa es que tengo pánico a viajar en coche y me parece que con la edad no se arreglara. Pero vamos al grano, mi cuñada, que es un encanto y a la cual quiero mucho (sin peloteo), se ofreció para organizar la comida familiar de San Esteve en su segunda residencia. Desde que no vivimos en Barcelona no asistimos a ella, y este año teníamos la excusa perfecta, no hay dinero, parece una tontería, pero entre gasolina, peaje es un pastón y la verdad para una comida no sale a cuenta. Aquel día sonó el teléfono, mi suegro se ofrecía a pagarnos los gastos para disfrutar del placer de esa comida entrañable con la familia. Hay que matizar que mi suegro no asiste a tal comida, ya que con mi suegra están separados desde hace más de 20 años. Total, ya no hay excusa pero si un cabreo monumental que uno se tiene que tragar. El día 26, nos levantamos muy temprano para irnos felices a dicha comida. aquí, llueve a cantaros y con mis nervios, no sé si tomarme un carajillo doble o un valium, pero opto por un simple biodramina por si acaso me mareo y nos vamos rumbo a la provincia de Barcelona-Lerida. Total son unos 188 kilómetros de nada y se que soy una exagerada, pero supera mis nervios. Nos llueve todo el viaje y con muy poca visibilidad.
No pasa nada, respira hondo, niña. Llegado a Calaf, llama mi suegra que empieza a nevar pero que no coge, no pasa nada y subimos hasta el pueblo.
Una comida excepcional, mi cuñada es una anfitriona perfecta y no tiene la culpa que en medio de la comida empieza a nevar sin parrar. Yo tampoco tengo problema para quedarme a dormir por si la cosa se pone fea, es más estoy encantada, el niño nunca ha visto nieve, que aproveche.
Y eso es lo que hizo, bueno, es lo que hicimos todos, salimos a dar una vuelta, hicimos un muñeco de nieve, patinamos, nos tiramos bolas....
Y paro de nevar. Nos abrigamos, cogimos los coches, todos en fila india y poco a poco, y cada cual a su casa. Si no fuera porque uno de los tíos de mi pareja nos recomiendo ir por " l'eix ", que según el, la nieve nunca cuaja y nos ahorramos 40 kilómetros, fue un día familiar perfecto. Pero por " l'eix ", cuajo la nieve y volvimos a 30 km/hora y tardamos 3 horas y media para hacer 148 kilómetros.


tibetanox dijo
¿DE QUE TE QUEJAS SELENE ¿te invitan a comer en un lugar precioso ,te pagan los gastos del viaje y encima nieva ¿Dónde está el problema ? , por cierto hay unas pastillas que son divinas para el mareo, si esas que citas biodramina con cafeína, cuando llevo tiempo sin navegar antes de subir al barco me tomo una y mano de santo... a desplegar velas.
Besos
12 Enero 2009 | 12:05 AM